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InicioCATARATARiesgo de catarata, una preocupación más en pacientes con enfermedad renal crónica

Riesgo de catarata, una preocupación más en pacientes con enfermedad renal crónica

La enfermedad renal crónica (ERC) es una patología asociada a la disminución de la función renal por lo menos durante 3 meses, en función de la presencia de alteraciones patológicas, y/o marcadores elevados que determinan la mala función renal. La ERC se clasifica en 4 grados según la capacidad de filtración glomerular. Se estima que la prevalencia mundial de esta patología es del 10 % con una alta distribución etaria, aunque a mayor edad, mayor riesgo.  Las patologías de base más relacionadas con la ERC son la hipertensión y la diabetes. Cuando la ERC ha progresado a niveles extremos de deterioro, es necesario recurrir a diálisis o trasplante de riñón. Esto genera gran impacto social, familiar y del sistema de salud de las naciones.(1)

Dicho esto, la ERC se ha identificado como una patología de prioridad en salud pública, por su prevalencia cada vez más alta, el elevado costo del manejo de los pacientes y, especialmente por el impacto que la patología tiene sobre la calidad de vida de las personas enfermas, donde muchas sufrirán probablemente de muerte prematura. (2)

Conociendo la gravedad de la ERC, es importante saber la relación que tiene con patologías oculares. Siendo así, se sabe que el ojo y el riñón comparten vías estructurales, fisiológicas, de desarrollo y patogénicas importantes. Esto explica la asociación entre el daño en la función renal y la manifestación de afecciones a nivel ocular. Un ejemplo de ello es la similitud estructural de las redes vasculares presentes en el glomérulo y en la coroides; asimismo, las vías de desarrollo retinal, especialmente de las capas internas y la barrera de filtración glomerular. En cuanto a los mecanismos fisiopatogénicos de la ERC, se relacionan estrechamente con enfermedades vasculares, ya que en ambos se producen procesos de remodelación vascular, disfunción endotelial, arteriosclerosis, inflamación y estrés oxidativo. Todos ellos susceptibles de afectar el riñón y el globo ocular. Por esta razón, las enfermedades como la hipertensión arterial y la diabetes, afectan la función de ambos órganos. Como ya se presume, los pacientes con ERC, muy probablemente, según la patología asociada, presentarán también retinopatía diabética e hipertensiva. Pero, según el objeto del presente escrito, es necesario preguntarse si la ERC se asocia también a catarata. Bueno, en el caso de la diabetes, es muy fácil relacionar la ERC con la catarata diabética, pero: ¿qué tan frecuente es la catarata en la ERC?  (3)

Se ha relacionado que aquellos pacientes con ERC pueden tener mayor riesgo de cataratas debido a factores como la hipocalcemia, el estrés oxidativo o el aumento de urea circulante en el torrente sanguíneo, lo que aumentaría la cantidad de agua dentro del cristalino, y, por consiguiente, favorecería la aparición de catarata. Los tipos de cataratas ampliamente relacionados en pacientes con ERC es la cortical y subcapsular; además, suelen ser de presentación bilateral y muy probablemente asimétrica.(4) Ver Figura 1.


Figura 1. Catarata cortical. Imagen de ChatGPT

Lio et al (2017) realizaron un estudio cuyo objetivo era determinar la asociación entre ERC y catarata. Para ello se incluyeron casos de pacientes con ERC confirmada, ERC terminal y un grupo control. Se observó entonces que el riesgo de catarata en pacientes con ERC es significativamente más alto que en pacientes sin ERC, por la cantidad de cirugías de cataratas realizadas a este grupo. También se demostró que los pacientes con ERC terminal, tenían un riesgo aún mayor de presentar catarata. De esta manera se sugiere que entre más comprometida esté la función renal, mayor será el riesgo de desarrollar catarata.(1)(4)

Hsiao et al (2020) investigaron acerca del seguimiento de la cirugía de catarata en pacientes con ERC terminal, observando que estos pacientes tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones. Los pacientes intervenidos, en un seguimiento posquirúrgico de 3 meses, presentaron en algunos casos hemorragia vítrea, necesidad de reoperación por caída del núcleo, vitrectomías, y edema corneal. Esto sugiere que los pacientes con ERC avanzada y además intervenidos de catarata, deben ser controlados con mayor rigurosidad y frecuencia. (5)

Conclusión

Es necesario indagar en la anamnesis, la presencia de antecedentes de ERC en pacientes con catarata, para que el manejo de la patología renal, de la enfermedad de base, si existe, y de las manifestaciones oculares, converjan en un mejor pronóstico de la salud general y visual del paciente.

Referencias.

1.        Liu Y, Hung T, Lee Y, Huang M. Association between Chronic Kidney Disease and Risk of Cataract : A Nationwide. 2017;524–31.

2.        Zhu Z, Liao H, Wang W, Scheetz J, Zhang J, He M. Visual Impairment and Major Eye Diseases in Chronic Kidney Disease: The National Health and Nutrition Examination Survey, 2005-2008. Am J Ophthalmol [Internet]. 2020;213:24–33. Available from: https://doi.org/10.1016/j.ajo.2020.01.002

3.        Nusinovici S, Sabanayagam C, Teo BW, Siew G, Tan W, Kramer H, et al. Vision Impairment in CKD Patients : Epidemiology , Mechanisms , Differential Diagnoses , and Prevention. Am J Kidney Dis [Internet]. 2019;1–11. Available from: https://doi.org/10.1053/j.ajkd.2018.12.047

4.        Mack HG, Judy Savige. Chronic Kidney Disease and Cataract : Seeing the Light. Am J Nephrol. 2017;3050:522–3.

5.        Hsiao C, Liang F, Ho C, Chen Y. Cataract surgery-related complications in patients with end- stage renal disease- a nationwide population-based study in Taiwan. Sci Rep [Internet]. 2020;10:1–8. Available from: www.nature.com/scientific reports