La película lagrimal es una estructura dinámica y altamente especializada cuya función es preservar la homeostasis de la superficie ocular mediante la lubricación, el apoyo para el sistema inmune ocular y el mantenimiento de una calidad óptica adecuada. Su estabilidad depende de la interacción compleja entre sus componentes acuosos, mucínicos y lipídicos. Es preciso destacar que los componentes lipídicos son esenciales para reducir la evaporación lagrimal y favorecer la integridad de la interfaz aire-lágrima. Diversas investigaciones han demostrado que las alteraciones en la composición de la capa lipídica pueden comprometer la estabilidad lagrimal y contribuir al desarrollo de enfermedades de la superficie ocular, especialmente la enfermedad de ojo seco y la disfunción de las glándulas de Meibomio (MGD). (1,2)
Como se conoce, los lípidos de la película lagrimal son producidos principalmente por las glándulas de Meibomio y están constituidos predominantemente por ésteres céreos (EC), ésteres de colesterol (ECO) y triglicéridos (TG), acompañados por cantidades menores de lípidos polares con funciones importantes en la organización de la interfase lipídica. Estos compuestos no solamente contribuyen a la reducción de la evaporación acuosa, sino que también participan en la redistribución de la capa lipídica durante el parpadeo y en la estabilidad biomecánica de la película lagrimal. (2)
Se ha establecido que cambios en las proporciones de estas moléculas se asocian con cambios en la tasa evaporativa, disminución del tiempo de ruptura lagrimal y aumento de los síntomas de incomodidad o inconfort ocular. Lo anterior se puede esperar porque a lo largo de la jornada diaria, la superficie ocular está expuesta a múltiples factores ambientales y ocupacionales, incluyendo el uso prolongado de dispositivos digitales, ambientes climatizados y demandas visuales sostenidas, los cuales pueden inducir cambios fisiológicos en la película lagrimal. (2,3)
Se ha reportado un incremento progresivo de los síntomas de sequedad e inconfort ocular hacia el final del día; sin embargo, la relación entre estas manifestaciones y posibles modificaciones bioquímicas de la composición lipídica lagrimal aún no se encuentra completamente definida. En este sentido, el análisis lipidómico mediante espectrometría de masas ha permitido caracterizar con mayor precisión los perfiles de lípidos presentes en lágrimas y meibum, aportando información esencial sobre los mecanismos fisiopatológicos que regulan la homeostasis de la superficie ocular. (3)
En este contexto, Kumar y colaboradores (2026) realizaron una investigación con el fin de evaluar las posibles variaciones diurnas en la composición lipídica de las lágrimas y del meibum en pacientes sanos, analizando la distribución relativa de las principales clases lipídicas. Para ello, los autores realizaron un estudio prospectivo y observacional en 15 participantes sanos mayores de 18 años con el objetivo de evaluar las variaciones diurnas en la composición lipídica de las lágrimas y del meibum. Las muestras fueron recolectadas en dos momentos del día, durante la mañana (09:00-10:00 h) y la tarde (16:00-17:00 h). Las lágrimas se obtuvieron mediante tiras de Schirmer sin anestesia tópica y el meibum fue recolectado tras la expresión de las glándulas de Meibomio del párpado inferior utilizando el expresor de Korb. Posteriormente, los lípidos fueron extraídos mediante solventes orgánicos y analizados por cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas de alta resolución (UHPLC-MS, por su sigla en inglés), lo que permitió identificar y cuantificar diferentes clases de lípidos polares y no polares. (1) Ver Figura 1.

Figura 1. Procedimiento de recolección lagrimal mediante tiras de Schirmer y espátula. (1)
Los resultados más relevantes mostraron que la composición lipídica de las lágrimas y del meibum se mantuvo notablemente estable entre la mañana y la tarde en humanos sanos. En ambas matrices biológicas, los lípidos no polares representaron más del 98 % del contenido lipídico total, siendo los EC la clase predominante, seguidos por los ECO y los TG. Los autores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en la distribución de las principales clases lipídicas de las lágrimas entre los dos momentos de evaluación. (1)
De manera similar, la composición del meibum permaneció prácticamente inalterada a lo largo del día, aunque se observó un incremento significativo de los diacilglicéridos (DG) y de la fosfatidilserina (PS, por su sigla en inglés). Estos hallazgos sugieren que la homeostasis de la capa lipídica de la película lagrimal está estrechamente regulada en condiciones fisiológicas, permitiendo conservar las propiedades estructurales y funcionales necesarias para la estabilidad de la superficie ocular. (1)
Es importante señalar que los autores destacan que las variaciones observadas en DG y PS indican que ciertos lípidos involucrados en procesos metabólicos y de señalización celular podrían estar sujetos a una regulación temporal más dinámica. Los autores también señalan que incluso pequeños cambios en especies lipídicas específicas pueden modificar características biofísicas como el empaquetamiento molecular, la capacidad de extensión de la capa lipídica y la resistencia a la evaporación. (1)
En conclusión, el estudio demuestra que la distribución relativa de las principales clases lipídicas de lágrimas y meibum permanece esencialmente estable entre la mañana y la tarde en pacientes sanos. Aunque se identificaron variaciones en algunas fracciones lipídicas minoritarias, estas no modificaron el perfil dominante de lípidos no polares que caracteriza la película lagrimal fisiológica. Los hallazgos sugieren que las fluctuaciones diurnas de los lípidos de la superficie ocular son limitadas y probablemente reflejan mecanismos finos de regulación metabólica más que cambios funcionales sustanciales. Esta sería una referencia para futuras investigaciones sobre enfermedad de ojo seco, disfunción de glándulas de Meibomio y biomarcadores lipídicos de la superficie ocular. (1)
Referencias
1. Kumar M, Raj A, Vijay AK, Dumpati S, Masoudi S, Willcox M. Diurnal Variation of Tear and Meibum Lipids in Healthy Subjects. Ophthalmic and Physiological Optics. 1 de agosto de 2026. doi:10.1007/s44402-026-00112-5
2. Dartt DA, Willcox MDP. Complexity of the tear film: Importance in homeostasis and dysfunction during disease. Experimental Eye Research. 2013. p. 1–3. doi:10.1016/j.exer.2013.10.008 PubMed PMID: 24280033.
3. Kim YH, Graham AD, Li W, Dursch TJ, Peng CC, Radke CJ, et al. Tear-film evaporation flux and its relationship to tear properties in symptomatic and asymptomatic soft-contact-lens wearers. Contact Lens and Anterior Eye. el 1 de agosto de 2023;46(4). doi:10.1016/j.clae.2023.101850 PubMed PMID: 37137757.
