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Un potencial biomarcador en la detección temprana del glaucoma

Martín Edisson Giraldo Mendivelso, Magíster Ciencias de la Visión. ULS. Especialista en Segmento Anterior y Lentes de Contacto USTA, FELLOW IACLE. Profesor Universidad CES, Medellín. [email protected].

El glaucoma es un objeto de investigación constante por su potencial para producir discapacidad visual y ceguera irreversible. Por ello, la evaluación funcional mediante campo visual automatizado continúa siendo el estándar clínico primordial para determinar el impacto de la enfermedad sobre la visión del paciente. No obstante, esta prueba presenta una considerable variabilidad asociada con factores como el aprendizaje, la atención, la fatiga y la cooperación del paciente evaluado. (1–3)

Por su parte, la tomografía óptica de coherencia (OCT) proporciona mediciones objetivas y reproducibles de estructuras retinianas seleccionadas, entre ellas la capa de fibras nerviosas de la retina (RNFL, por su sigla en inglés) y las capas que contienen las células ganglionares. A pesar de los importantes avances tecnológicos alcanzados durante las últimas décadas, la correlación entre estas mediciones estructurales y la sensibilidad visual continúa siendo motivo de constante investigación, especialmente en estadios tempranos de la enfermedad, donde las alteraciones pueden ser focales y difíciles de detectar mediante parámetros globales.(1)

Con lo anterior, se han propuesto diversos biomarcadores estructurales para mejorar la comprensión de la relación entre estructura y función en el glaucoma, incluyendo el espesor de la RNFL peripapilar, el espesor de la capa de células ganglionares, el complejo de células ganglionares y parámetros vasculares derivados de la angiografía por OCT. Sin embargo, muchos de estos indicadores se basan en mediciones sectoriales o globales que pueden no reflejar adecuadamente el daño localizado característico de las fases iniciales de la enfermedad. (1)

En este contexto surge el concepto de la pendiente del espesor de la capa de fibras nerviosas retinianas o retinal nerve fibre layer thickness slope (RNFL-S), un biomarcador novedoso que cuantifica las variaciones locales del espesor de la RNFL a lo largo de trayectorias individualizadas de los haces de fibras nerviosas. Desde una perspectiva fisiopatológica, este parámetro busca representar indirectamente la densidad local de axones de células ganglionares que convergen hacia el nervio óptico, proporcionando información estructural focal potencialmente más cercana a la función visual que los indicadores convencionales. (1)

Con la anterior premisa, Steiner y colaboradores (2025) realizaron un estudio prospectivo de corte transversal que incluyó 139 ojos sanos y 50 ojos con glaucoma temprano, con el propósito de evaluar la relación entre la sensibilidad del campo visual y la RNFL-S. Para ello utilizaron una tomografía de coherencia óptica sensible a la polarización (PS-OCT, por su sigla en inglés), que permitió reconstruir de manera individualizada las trayectorias de los haces de fibras nerviosas retinianas y calcular la pendiente local del espesor de la RNFL a lo largo de dichas trayectorias. Paralelamente, todos los participantes fueron sometidos a perimetría automatizada Humphrey 24-2 y 10-2, estableciendo una correspondencia anatómica entre cada punto del campo visual y su estructura retiniana asociada. (1)

Los resultados del estudio mostraron que los pacientes con glaucoma temprano presentaron una disminución significativa tanto de la sensibilidad del campo visual como de la RNFL-S en comparación con los participantes sanos del grupo de control. Mientras que el valor promedio de la RNFL-S en los controles fue de 12,5 µm/mm, en los ojos con glaucoma descendió hasta 9,5 µm/mm, evidenciando así una reducción del gradiente de espesor de las fibras nerviosas en las regiones afectadas por la enfermedad. Ver Figura 1. (1)

Figura 1. Esquema de localización de la RNFL-S. (1)

 De igual forma, la sensibilidad del campo visual fue inferior en el grupo de participantes con glaucoma, especialmente en el hemisferio superior y en zonas próximas a la papila óptica, regiones donde habitualmente se observan los defectos campimétricos iniciales. A partir de estos hallazgos, los autores plantean una aproximación diferente para comprender la relación estructura-función en glaucoma, ya que la RNFL-S intenta representar una estimación local de la densidad o cantidad de axones ganglionares que convergen hacia el nervio óptico, proporcionando una descripción anatómica más específica del daño estructural asociado a cada punto del campo visual.(1)

Los autores destacan que una de las principales fortalezas de esta propuesta es la utilización de trayectorias individualizadas de los haces de fibras nerviosas retinianas. Gracias a la reconstrucción personalizada de estas trayectorias, fue posible realizar análisis localizados y detectar correlaciones más relevantes en áreas donde existían defectos funcionales establecidos. Los valores más elevados de asociación se observaron en los 10° centrales del campo visual y en regiones cercanas a la papila óptica, precisamente donde el daño glaucomatoso temprano tiende a manifestarse con mayor frecuencia.(1)

Los autores también señalan que la RNFL-S no debe interpretarse como un sustituto de los biomarcadores estructurales tradicionales, sino como un complemento potencial dentro de modelos diagnósticos modernos. En conclusión, el estudio aporta evidencia de que la RNFL-S constituye un biomarcador prometedor de daño glaucomatoso focal y presenta una relación significativa con la sensibilidad visual en pacientes con glaucoma temprano. Aunque los resultados no establecen una correlación perfecta entre estructura y función, sí respaldan la utilidad de enfoques localizados e individualizados para comprender mejor los cambios tempranos de la enfermedad. (1)

Referencias

1. Steiner S, Frommlet F, Schwarzhans F, Fischer G, Pirrung M, Pircher M, et al. The retinal nerve fibre layer thickness slope: a localised biomarker of the structure–function relationship in early glaucoma. British Journal of Ophthalmology. 2025. doi:10.1136/bjo-2025-328330 PubMed PMID: 41443963.

2. Steinmetz JD, Bourne RRA, Briant PS, Flaxman S, Taylor HR, Jonas JB, et al. Causes of blindness and vision impairment in 2020 and trends over 30 years, and prevalence of avoidable blindness in relation to VISION 2020: The Right to Sight: An analysis for the Global Burden of Disease Study. Lancet Glob Health. 1 de febrero de 2021;9(2):e144-60. doi:10.1016/S2214-109X(20)30489-7 PubMed PMID: 33275949.

3. Sabouri S, Haem E, Masoumpour M, Vermeer KA, Lemij HG, Yousefi S, et al. Frequency of Visual Fields Needed to Detect Glaucoma Progression: A Computer Simulation Using Linear Mixed Effects Model. J Glaucoma. 1 de mayo de 2023;32(5):355-60. doi:10.1097/IJG.0000000000002155 PubMed PMID: 37054400.